lunes, 30 de marzo de 2015

SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN / SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN / SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO


1) HISTORIA DE LOS TÉRMINOS.
a) Sociedad de la información:
En la última década, "sociedad de la información" es sin duda la expresión que se ha consagrado como el término hegemónico, no porque exprese necesariamente una claridad teórica, sino gracias al bautizo que recibió, en las políticas oficiales de los países más desarrollados y la coronación que significó tener una Cumbre Mundial dedicada en su honor.

En 1973, el sociólogo estadounidense Daniel Bell introdujo la noción de la «sociedad de información» en su libro El advenimiento de la sociedad post-industrial, donde formula que el eje principal de ésta será el conocimiento teórico y advierte que los servicios basados en el conocimiento habrían de convertirse en la estructura central de la nueva economía y de una sociedad apuntalada en la información, donde las ideologías resultarían sobrando.

Esta expresión reaparece con fuerza en los años 90, en el contexto del desarrollo de Internet y de las TIC. A partir de 1995, se lo incluyó en la agenda de las reuniones del G7 (luego G8, donde se juntan los jefes de Estado o gobierno de las naciones más poderosas del planeta). A partir de 1998, fue escogido, primero en la Unión Internacional de Telecomunicaciones y luego en la ONU, para el nombre de la Cumbre Mundial a realizarse en 2003 y 2005.

Política que ha contado con la estrecha colaboración de organismos multilaterales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, para que los países débiles abandonen las regulaciones nacionales o medidas proteccionistas que " desalentarían " la inversión; todo ello con el conocido resultado de la escandalosa profundización de las brechas entre ricos y pobres en el mundo.

b) Sociedad del Conocimiento:
La noción de "sociedad del conocimiento" (knowledge society) emergió hacia finales de los años 90; es empleada particularmente en medios académicos, como alternativa que ciertos prefieren a "sociedad de la información".

La UNESCO, en particular, ha adoptado el término "sociedad del conocimiento", o su variante, "sociedades del saber", dentro de sus políticas institucionales. Ha desarrollado una reflexión en torno al tema, que busca incorporar una concepción más integral, no ligado solamente a la dimensión económica.

2) DEFINICIONES ACTUALES: ESTADO DEL ARTE.
Es preciso diferenciar aquí entre aquellas definiciones que apuntan a caracterizar una realidad existente o emergente, y aquellas que expresan una visión -o anhelo- de una sociedad potencial.

Manuel Castell, señala que si bien el conocimiento y la información son elementos decisivos en todos los modos de desarrollo, "el término informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que la generación, el procesamiento y la transmisión de información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas que surgen en este período histórico”. Más adelante, precisa: "Lo que caracteriza a la revolución tecnológica actual no es el carácter central del conocimiento y la información, sino la aplicación de ese conocimiento e información a aparatos de generación de conocimiento y procesamiento de la información/comunicación, en un círculo de retroalimentación acumulativo entre la innovación y sus usos”. En cuanto a la sociedad del conocimiento, en una publicación posterior señala: "se trata de una sociedad en la que las condiciones de generación de conocimiento y procesamiento de información han sido sustancialmente alteradas por una revolución tecnológica centrada en el procesamiento de información, la generación del conocimiento y las tecnologías de la información”.

Yves Courrier (s/f), refiriéndose a Castell, diferencia los dos términos de esta forma: "sociedad de la información" pone el énfasis en el contenido del trabajo (el proceso de captar, procesar y comunicar las informaciones necesarias), y "sociedad del conocimiento" en los agentes económicos, que deben poseer cualificaciones superiores para el ejercicio de su trabajo.

3) DEBATES EN CURSO.
Una de las metas que planteó la convocatoria de la primera fase de la CMSI era, justamente, la de desarrollar una visión común de la sociedad de la información.

De hecho todo el proceso ha estado cruzado por (al menos) dos enfoques distintos, que en grandes rasgos se pueden resumir así. Para el primer enfoque, hablar de sociedad de la información se refiere a un nuevo paradigma de desarrollo, que asigna a la tecnología un rol causal en el ordenamiento social, ubicándola como motor del desarrollo económico.

La implicación de este discurso, para los países en desarrollo, es que la transición hacia la sociedad de la información es esencialmente una cuestión de tiempo, y de decisión política para crear las " condiciones habilitadoras" adecuadas. 

El segundo enfoque, que impugnó a este primero en el proceso de la Cumbre, entiende que la nueva etapa del desarrollo humano en la cual estamos entrando se caracteriza por el predominio que han alcanzado la información, la comunicación y el conocimiento en la economía y en el conjunto de actividades humanas.

En esta perspectiva, las políticas para el desarrollo de la sociedad de la información deben centrarse en los seres humanos, en función de sus necesidades y dentro de un marco de derechos humanos y justicia social. En tal proceso, los países en desarrollo y los actores sociales deberían tener un rol clave en la orientación del proceso y de las decisiones. La información se determina en función de la sociedad, y no a la inversa.


4) FORMULACIONES ALTERNATIVAS EN DEBATE.
Dado el predominio adquirido por el término “sociedad de la información”, las formulaciones alternativas tienden a tomar a ésta como referente, para demarcarse.

Esta idea fue recogida por actores de la sociedad civil de la Cumbre, que adoptaron el término " sociedades" en sus documentos de consenso.

En cuanto a "información", tuvo bastante eco entre sociedad civil en la Cumbre , el argumento que aportó Antonio Pasquali (2002): "Informar connota por lo esencial mensajes unidireccionales causativos y ordenadores con tendencia a modificar el comportamiento de un perceptor pasivo; Comunicar, la interrelación de mensajes relacionales, dialogales y socializantes entre interlocutores igualmente habilitados para una libre y simultánea recepción/emisión .

Y de hecho, los documentos de consenso de sociedad civil adoptaron la fórmula "sociedades de la información y la comunicación", para demarcarse de la visión tecno céntrica presente en el discurso oficial, sin perder la referencia al tema de la Cumbre.

Otros, sin embargo, la objetan por la asociación con el concepto dominante, que reduce el conocimiento a su función económica por ejemplo, del "knowledge management" en las empresas, que apunta esencialmente a cómo recabar y sacar provecho de los conocimientos de sus empleados); o que valora solamente el tipo de conocimiento supuestamente objetivo, científico y digitalizable en desmedro de aquellos que no lo son.

Una variante interesante, que surgió en el marco de los debates en torno a la CMSI , si bien tuvo poco eco en el proceso, es la de "sociedad (es) del saber compartido" o "de los saberes compartidos".

Fue propuesta, entre otros, por Adama Samassékou, (en ese entonces presidente del buró de la CMSI), quien dijo de la sociedad de la información: "Es importante comprender qué cubre este concepto: no se trata tanto de una información que se difunde y se comparte como de una sociedad en la que se quiere comunicar de otra manera y compartir un saber".

5. DEFINICIONES ALTERNAS
El concepto de "sociedad de la información", nacido bajo los preceptos de la globalización neoliberal, sobreentiende que, en adelante, serán las "revoluciones tecnológicas", las que determinen el rumbo del desarrollo; los conflictos sociales serían cosa del pasado.

Por lo mismo, este concepto no es el más adecuado, ni para cualificar las nuevas tendencias de las sociedades, ni mucho menos para describir un proyecto contrahegemónico de sociedad.

Primero, acogemos la noción de que cualquier referencia a "sociedades" debe ser en plural, reconociendo la heterogeneidad y diversidad de las sociedades humanas.

Ello implica también reafirmar la conveniencia de que cada sociedad se apropie de las tecnologías para sus prioridades particulares de desarrollo, y no que deba adaptarse a ellas para poder acceder a ser parte de una supuesta sociedad de la información predefinida.

Y por último, apostamos por un proyecto de sociedad donde la información sea un bien público, no una mercancía, la comunicación un proceso participativo e interactivo, el conocimiento una construcción social compartida, no propiedad privada, y las tecnologías un soporte para todo ello, sin que se conviertan en un fin en sí.

Fuente:
UNESCO. (2005). Hacia las sociedades del conocimiento. París: UNESCO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario